Datos generales sobre Buenos Aires

Geografía y economía

Buenos Aires es la capital de la República Argentina, situada junto al Río de la Plata y ocupando unos 200 km², comprendiendo sus 47 barrios y el “Gran Buenos Aires” o área metropolitana.

Los meses más cálidos en Buenos Aires son de enero a marzo, con temperaturas máximas de 40ºC, mientras que el invierno austral es más intenso en los meses de junio y julio, bajándose rara vez de los 0ºC (salvo este año 2007, en el que han tenido en Argentina un invierno especialmente crudo, con nevadas en Buenos Aires, algo que no es frecuente). En todo caso, ha de tenerse en cuenta que se trata de un clima muy húmedo, por lo que la sensación de calor sofocante es muy intensa en los períodos centrales del verano, así como la del frío en invierno.

El período de lluvias más intenso es en verano, con tormentas fuertes, pero de corta duración (“tormentas de verano”). En invierno son más frecuentes las pequeñas lloviznas, aunque continuas.

A pesar de la delicada situación económica que atraviesa Argentina en las últimas décadas, no hay que olvidar que continúa siendo un referente económico muy importante en Sudamérica, y especialmente Buenos Aires, siendo el principal sector económico de la capital el de servicios y el financiero, aunque la producción industrial se ha incrementado en los últimos años, así como los sectores inmobiliario y turístico.

La moneda argentina es el Peso, aunque la presencia del dólar es muy importante y es moneda de uso corriente que podemos utilizar de forma indistinta. No obstante, podemos viajar directamente con euros y cambiarlos en el aeropuerto, ya que vamos a salir ganando con el cambio, dada la fortaleza del euro. Con unos 200 € para cambiar en el aeropuerto es suficiente; posteriormente podemos utilizar cajeros automáticos para obtener pesos o dólares, así como efectuar pagos con tarjeta de crédito en la mayoría de establecimientos.

La población porteña

La población aproximada es de 3 millones de habitantes y constituye la segunda ciudad más grande de Sudamérica.

El idioma oficial es el español. Aunque no es oficial, es muy conveniente saber que la jerga porteña es el “lunfardo”, al que cuesta acostumbrarse un poco al principio, pero que, finalmente, resulta bastante pegadizo (para que te hagas una idea, es la jerga que se utiliza en los tangos).

La religión mayoritaria es la Católica.

La mayoría de la población en Argentina desciende de Europeos (españoles, italianos y franceses, especialmente), siendo los grupos mestizos y amerindios muy minoritarios.

Se dice, y es cierto nada más dar un paseo por Buenos Aires, que es “el París de Latinoamérica”. Ciudad comparable a Buenos Aires en su amplia semejanza a Europa es Nueva Orleans, pero Buenos Aires va mucho más allá. La mezcla de culturas europeas de esta ciudad le da una identidad propia y distinta del resto de capitales de Sudamérica y, en ocasiones, nos va a dar la impresión de que estamos en cualquier ciudad porteña del Mediterráneo.

Señalar que frecuentemente se destaca el carácter “orgulloso” de los argentinos, que no es común en el resto de Latinoamérica. Cuando vayas a Buenos Aires sabrás que los “porteños” tienen motivos para su orgullo. No obstante, en cuanto los tratas te das cuenta de que se entregan plenamente al visitante y son muy amables.

Obviamente, ese carácter orgulloso de los bonaerenses tiene su justificación en la Historia de Argentina, marcada especialmente por la propia Historia de Buenos Aires.

Un poco de Historia sobre Buenos Aires

Buenos Aires fue fundada en 1536 por el español Pedro de Mendoza, bajo el nombre de Nuestra Señora del Buen Aire. Sin embargo, el esplendor de esta ciudad comenzará a partir del año 1776, cuando fue nombrada capital del Virreinato del Río de la Plata, lo que convirtió a Buenos Aires en uno de los puertos comerciales más importantes del Mundo, siendo el lugar a partir del cual comenzó la colonización del interior del país y a través del cual ingresaron en Argentina gran número de inmigrantes de origen europeo en busca de un futuro mejor.

En 1810 se produce la Revolución de Mayo, a partir de la cual se constituye la Primera Junta de Gobierno, aunque ello no supondrá todavía la independencia de Argentina. La proclamación de independencia efectiva de Argentina se producirá en el año 1816, en San Miguel de Tucumán, convirtiéndose Buenos Aires en la capital de la nueva República Argentina.

La capitalidad de Buenos Aires no supuso nada nuevo para Buenos Aires, ya que, como indicamos, ya era capital del Virreinato del Río de la Plata, que comprendía la actual Argentina, Paraguay, Uruguay y parte de Bolivia. No obstante, los acontecimientos históricos posteriores aumentarán la importancia política de esta ciudad.

Efectivamente, Buenos Aires se convertirá en la capital de lo que se llamó hace tiempo “el granero del Mundo”, ya que Argentina llegó a ser la séptima economía mundial, recibiendo a un gran número de inmigrantes del resto del Mundo, atraidos por su voyante economía y las posibilidades de prosperidad que ofrecía, por lo que Buenos Aires, como siempre, continuaba siendo un importantísimo puerto de entrada en Sudamérica de las gentes que huían de la pobreza en Europa.

Sin embargo, la buena estrella de la ciudad comenzó a decaer a causa de una serie de gobiernos populistas de resultados desastrosos y golpes de Estado que comenzaron hacia el año 1930, culminado todo ello por la dictadura de Videla de 1976 y el duro golpe que para el orgullo nacional argentino supuso la derrota en la Guerra de las Malvinas a manos de Gran Bretaña.

La restauración de la democracia en 1983 no supuso, sin embargo, una mejora en las condiciones políticas y económicas del país, ya que las crisis económicas y las caídas de gobiernos se han ido sucediendo, lo que ha convertido a Argentina y, especialmente a Buenos Aires, en un puerto de salida para la emigración, a diferencia de lo que históricamente suponía Buenos Aires como puerto de recepción de inmigrantes.

Sin embargo, a pesar de todos esos avatares económicos y políticos que han llevado al país a la situación actual, Argentina es un país que continúa mirando hacia el futuro, lo que se refleja en su capital, Buenos Aires. Ciudad orgullosa y de gentes orgullosas de su Historia y de lo que son; ciudad encantadora en todos y cada uno de sus rincones. Desde luego, un viaje a Buenos Aires es un viaje diferente, donde vas a descubrir una sociedad con unas peculiaridades que la diferencian del resto de América Latina.